miércoles, 1 de abril de 2020

Mi corazón

Y tú entraste en mi vida, como lo hacen los huracanes, como lo hacen los grandes cambios, de sopetón y sin llamar a la puerta.
No creía por aquel entonces que este viejo corazón pudiera latir de nuevo, pues apenas había sido capaz de juntar los pedazos en los que se había roto.
No olvidaré esa sonrisa que me cautivó al verla, ni ese brillo en tus ojos que me dejó sin respiración.
Desde que empezó esta cuarentena, lejos de tu abrazo, rememoro esos momentos iniciales y todos los que vinieron después. La primera vez que tomé tu mano, que te besé, que acaricié tu piel por debajo de las fronteras del pudor.
Ahora siento ese tiempo que no nos dedicamos, esos momentos pospuestos porque decíamos que ya habría otro instante más adecuado para llevarlos a cabo.
La vida me está queriendo enseñar algo precioso, y es que, cualquier tiempo a tu lado es un regalo para mí. Recordar tu presencia hace que todo valga la pena, aunque sea por volver a estar contigo una sola vez más.
No sé donde nos llevará todo esto, ni en qué momento podré reencontrarme en persona contigo. Pero lo que tengo claro es que he escuchado a mi corazón y solamente es capaz de pronunciar tu nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario