lunes, 31 de agosto de 2015

Hazlo simple

Una tarde soleada acompañada de una buena temperatura para pasear por la ciudad del mañana, Hidalgo City. Mientras los apacibles habitantes disfrutan de sus quehaceres y viven tranquilamente, un colorido superhéroe salva de nuevo el día entregando un gatito a su anciana dueña.

-          Aquí tiene señora, -dice una voz potente y clara - y no se preocupe, seguro que a partir de ahora Bigotines sabrá que no tiene que subir tan alto a los arboles.

-          Gracias – entona la señora delante del musculoso hombre de verde y plata que tiene delante-, espero que no le haya arañado jovencito. Es que es un gatito muy travieso.

-          No se preocupe, nada tan adorable podría causarme daño.

-          Dale las gracias Bigotines a este chico tan amable.

-          Para eso estamos señora, - alza el dedo hacía el cielo y exclama - ¡para servir y proteger a los…!

Una aguja se clava en su cuello, provocándole un ligero dolor. Cuando su mano va a quitársela, un líquido se inyecta y durante un segundo su cuerpo se estremece de dolor.

En ese momento un hombre aprieta un botón en su antebrazo y un reloj empieza a contar:

-          01:00

-          00:59

El superhéroe se da la vuelta justo a tiempo de encajar en plena mandíbula un directo que le lanza para atrás. Según se gira para recuperarse:

-          ¿Qué es esto? ¿Quién osa…?

Sin tiempo para decir nada más, recibe otro puñetazo descendente en la mandíbula, y según baja su cabeza se topa con un rodillazo ascendente que le hace rechinar los dientes. Se tambalea hacía atrás y encaja una patada lateral en el pecho, lo cual provoca que ruede su cuerpo sobre el asfalto.

-          Te estarás preguntando que pasa –dice por fin la figura enmascarada vestida de negro-. No sabes que lo que te he inyectado ha bajado tus poderes y ahora eres casi tan vulnerable como ese gatito.

-          Bellaco, osas atacarme a traición y sin…

Un uppercut corta su respuesta, mientras escupe sangre. Los siguientes golpes machacan su rostro, su pecho, los hombros. Todo de forma rápida y concienzuda. Cada impacto es un dolor capaz de poner de rodillas hasta al humano más fornido.

Pero nuestro superhéroe de verde y plata no es un humano cualquiera. Capaz de aguantar de pie frente a cualquiera que amenace la seguridad de Hidalgo City, aunque el dolor de mil agujas al rojo vivo atreviesen su piel.

Un nuevo directo busca otra vez la castigada mandíbula izquierda, cuando una mano detiene su avance. La cabeza del verdiplata se levanta con unos ojos llenos de rabia y rápido como una flecha vuela un puño para impactar contra la oscura mascara. El villano se tambalea y retrocede ante este inesperado contraataque.

-          Quien quiera que seas, creíste que esto te sería fácil. No caí ante Craxis el Aniquilador, y no caeré ante ti.

-          Jajaja. Si me hubieras puesto fácil matarte, no habrías sido digno de tu leyenda.

Parece que la pelea vuelve a comenzar, pero esta vez ya no es un continuo castigo hacía nuestro campeón, sino un intercambio de golpes y paradas, de bloqueos y contras que lastiman las carne y destrozan los huesos.

Una patada media en apoyo del villano que es esquivada lateralmente para lanzar una patada giratoria. Esta a su vez es bloqueada acortando el espacio con nuestro superhéroe y buscando un barrido que derribe a este. Al caer rueda hacía atrás y se incorpora nuevamente en posición de ataque.

-          ¿Es que no vas a caer nunca?

-          No, mientras Hidalgo City este en peligro.

-          El único que está en peligro eres tú.

Nuevamente se lanzan al combate, puñetazos y rodillazos buscan causar el mayor daño posible, mientras las patadas tratan de alejar al rival.

Acostumbrado a combates que apenas son capaces de seguir, los ciudadanos miran asombrados este humano enfrentamiento. Al principio perplejos al ver a su protector tan débil, pero al observar cómo se mantiene en pie y lucha cada vez más férreamente, empiezan a aplaudirle y darle ánimos, hasta que todos gritan enérgicamente animando su ídolo.

-          ¿Sabes qué es eso? Es el conocimiento de la victoria. Ellos saben que ganare y no pienso defraudarles.

-          Yo tampoco pienso defraudar a mis clientes, y ellos tienen millones de razones que me empujan a acabar contigo.

El hombre enmascarado parece cansado, sus últimos ataques no eran tan rápidos y fuertes como los primeros. Aunque su enemigo también adolece de perder intensidad, parece que encaje mejor los puñetazos y aún se mantiene en pie.

Otro asalto se acerca, empieza estando igualado, pero según transcurren los golpes, la guardia del villano flojea y acaba por encajar demasiados impactos en su cuerpo. Se detiene un momento y vomita sangre.

-          No puedes ganarme, yo soy el servidor y protector de Hidalgo City.

-          No, -susurra para sí- no, no. NO ¡Te venceré!

Esta vez haciendo acopio de toda su energía, el enmascarado corre a toda velocidad hacía su enemigo y empieza a mover sus manos tan rápido como es posible, bloqueando los movimientos de su rival y aprovechando los huecos para impactarle en las zonas ya castigadas con anterioridad. Un par de puñetazos en pecho y cara hacen retroceder tambaleante al superhéroe. Coge carrerilla y se lanza con una patada que impacta de lleno en su pecho y lanza al verdiplata por los aires, cayendo a unos metros de él.

-          ¡Se acabo!

La gente contiene el aliento, su superhéroe se haya tendido en el suelo, sobre un pequeño charco de sangre. Pasa 1 segundo… 2… 3.

-          Y así es como se mata a un superhéroe –grita mientras se gira levantando los brazos en alto-.

Feliz, el enmascarado se aleja del cuerpo y se dirige a la multitud.

-          Alegraros, hoy es el día que podréis contar a vuestros nietos. De cómo YO derrote al gran…

-          No –una costosa voz surge detrás de él-. Hoy no será ese día.

Al darse la vuelta ve como a duras penas el hombre verdiplata se mueve hasta ponerse con  una rodilla y el puño apoyado en el suelo.

-          Hoy yo digo ¡NO! –grita escupiendo sangre-

De repente, el aire en torno a él se empieza a arremolinar, gira cada vez más rápido y se pone de pie sin apenas esfuerzo. Sube lentamente hasta que sus pies comienzan a flotar. Las heridas de su cara dejan de sangrar y cuando está suspendido a unos metros del suelo abre los brazos y un golpe de aire sacude a todos. El enmascarado hace un esfuerzo por mantenerse en pie pese a estar a unas decenas de metros y mira el reloj de su antebrazo parpadear.

-          00:00

-          00:00

-          No –dice apenas entre susurros-, no puede ser que se haya acabado ya.

-          Perdiste tu ocasión, ya siento de nuevo el poder –dice nuevamente con voz potente y clara-. Prepárate. ¡Por Hidalgo City!

El superhéroe retrocede su puño derecho animado de fondo por los gritos de toda la gente asombrada por la dedicación y fortaleza de su gran salvador. Inclina ligeramente el cuerpo hacía atrás, aprieta los puños y se abalanza hacía adelante acelerando, al principio como una flecha, luego como una bala para impactar en la máscara del villano que estaba a unos metros de distancia. El villano ve como su final se acerca entre parpadeo y parpadeo.

Entonces el superhéroe de verde y plata cae al suelo con una mancha roja en la frente. Se desliza por el asfalto como un peso muerto, mientras lo rojo de su frente se empieza a extender formando un charco cada vez más grande.

Todo el mundo se queda perplejo, cuando llega el sonido de una lejana detonación.

-          ¿Qué? –dice de forma apenas audible-

Se gira el enmascarado a tiempo de ver un reflejo en una distante azotea que desaparece enseguida. Toca rápidamente un auricular en su oreja izquierda.

-          ¿Pero cómo?

-          Un disparo y listo –responde una voz distorsionada por la transmisión-.

-          ¿Con un tiro has matado al mayor superhéroe de esta ciudad?

-          Hazlo simple chaval. Hazlo simple.

No hay comentarios:

Publicar un comentario