-
Aquí tiene señora, -dice una voz potente
y clara - y no se preocupe, seguro que a partir de ahora Bigotines sabrá que no
tiene que subir tan alto a los arboles.
-
Gracias – entona la señora delante del
musculoso hombre de verde y plata que tiene delante-, espero que no le haya
arañado jovencito. Es que es un gatito muy travieso.
-
No se preocupe, nada tan adorable podría
causarme daño.
-
Dale las gracias Bigotines a este chico
tan amable.
-
Para eso estamos señora, - alza el dedo
hacía el cielo y exclama - ¡para servir y proteger a los…!
Una aguja se clava en su cuello, provocándole un
ligero dolor. Cuando su mano va a quitársela, un líquido se inyecta y durante
un segundo su cuerpo se estremece de dolor.
En ese momento un hombre aprieta un botón en su
antebrazo y un reloj empieza a contar:
-
01:00
-
00:59
El superhéroe se da la vuelta justo a tiempo de
encajar en plena mandíbula un directo que le lanza para atrás. Según se gira
para recuperarse:
-
¿Qué es esto? ¿Quién osa…?
Sin tiempo para decir nada más, recibe otro puñetazo
descendente en la mandíbula, y según baja su cabeza se topa con un rodillazo
ascendente que le hace rechinar los dientes. Se tambalea hacía atrás y encaja
una patada lateral en el pecho, lo cual provoca que ruede su cuerpo sobre el
asfalto.
-
Te estarás preguntando que pasa –dice
por fin la figura enmascarada vestida de negro-. No sabes que lo que te he
inyectado ha bajado tus poderes y ahora eres casi tan vulnerable como ese
gatito.
-
Bellaco, osas atacarme a traición y sin…
Un uppercut corta su respuesta, mientras escupe
sangre. Los siguientes golpes machacan su rostro, su pecho, los hombros. Todo
de forma rápida y concienzuda. Cada impacto es un dolor capaz de poner de
rodillas hasta al humano más fornido.
Pero nuestro superhéroe de verde y plata no es un
humano cualquiera. Capaz de aguantar de pie frente a cualquiera que amenace la
seguridad de Hidalgo City, aunque el dolor de mil agujas al rojo vivo atreviesen
su piel.
Un nuevo directo busca otra vez la castigada mandíbula
izquierda, cuando una mano detiene su avance. La cabeza del verdiplata se
levanta con unos ojos llenos de rabia y rápido como una flecha vuela un puño
para impactar contra la oscura mascara. El villano se tambalea y retrocede ante
este inesperado contraataque.
-
Quien quiera que seas, creíste que esto
te sería fácil. No caí ante Craxis el Aniquilador, y no caeré ante ti.
-
Jajaja. Si me hubieras puesto fácil
matarte, no habrías sido digno de tu leyenda.
Parece que la pelea vuelve a comenzar, pero esta vez
ya no es un continuo castigo hacía nuestro campeón, sino un intercambio de
golpes y paradas, de bloqueos y contras que lastiman las carne y destrozan los
huesos.
Una patada media en apoyo del villano que es
esquivada lateralmente para lanzar una patada giratoria. Esta a su vez es
bloqueada acortando el espacio con nuestro superhéroe y buscando un barrido que
derribe a este. Al caer rueda hacía atrás y se incorpora nuevamente en posición
de ataque.
-
¿Es que no vas a caer nunca?
-
No, mientras Hidalgo City este en
peligro.
-
El único que está en peligro eres tú.
Nuevamente se lanzan al combate, puñetazos y
rodillazos buscan causar el mayor daño posible, mientras las patadas tratan de
alejar al rival.
Acostumbrado a combates que apenas son capaces de
seguir, los ciudadanos miran asombrados este humano enfrentamiento. Al
principio perplejos al ver a su protector tan débil, pero al observar cómo se
mantiene en pie y lucha cada vez más férreamente, empiezan a aplaudirle y darle
ánimos, hasta que todos gritan enérgicamente animando su ídolo.
-
¿Sabes qué es eso? Es el conocimiento de
la victoria. Ellos saben que ganare y no pienso defraudarles.
-
Yo tampoco pienso defraudar a mis clientes,
y ellos tienen millones de razones que me empujan a acabar contigo.
El hombre enmascarado parece cansado, sus últimos
ataques no eran tan rápidos y fuertes como los primeros. Aunque su enemigo
también adolece de perder intensidad, parece que encaje mejor los puñetazos y
aún se mantiene en pie.
Otro asalto se acerca, empieza estando igualado,
pero según transcurren los golpes, la guardia del villano flojea y acaba por
encajar demasiados impactos en su cuerpo. Se detiene un momento y vomita
sangre.
-
No puedes ganarme, yo soy el servidor y
protector de Hidalgo City.
-
No, -susurra para sí- no, no. NO ¡Te
venceré!
Esta vez haciendo acopio de toda su energía, el
enmascarado corre a toda velocidad hacía su enemigo y empieza a mover sus manos
tan rápido como es posible, bloqueando los movimientos de su rival y
aprovechando los huecos para impactarle en las zonas ya castigadas con
anterioridad. Un par de puñetazos en pecho y cara hacen retroceder tambaleante
al superhéroe. Coge carrerilla y se lanza con una patada que impacta de lleno
en su pecho y lanza al verdiplata por los aires, cayendo a unos metros de él.
-
¡Se acabo!
La gente contiene el aliento, su superhéroe se haya
tendido en el suelo, sobre un pequeño charco de sangre. Pasa 1 segundo… 2… 3.
-
Y así es como se mata a un superhéroe
–grita mientras se gira levantando los brazos en alto-.
Feliz, el enmascarado se aleja del cuerpo y se
dirige a la multitud.
-
Alegraros, hoy es el día que podréis
contar a vuestros nietos. De cómo YO derrote al gran…
-
No –una costosa voz surge detrás de él-.
Hoy no será ese día.
Al darse la vuelta ve como a duras penas el hombre
verdiplata se mueve hasta ponerse con
una rodilla y el puño apoyado en el suelo.
-
Hoy yo digo ¡NO! –grita escupiendo
sangre-
De repente, el aire en torno a él se empieza a
arremolinar, gira cada vez más rápido y se pone de pie sin apenas esfuerzo.
Sube lentamente hasta que sus pies comienzan a flotar. Las heridas de su cara
dejan de sangrar y cuando está suspendido a unos metros del suelo abre los
brazos y un golpe de aire sacude a todos. El enmascarado hace un esfuerzo por
mantenerse en pie pese a estar a unas decenas de metros y mira el reloj de su
antebrazo parpadear.
-
00:00
-
00:00
-
No –dice apenas entre susurros-, no
puede ser que se haya acabado ya.
-
Perdiste tu ocasión, ya siento de nuevo
el poder –dice nuevamente con voz potente y clara-. Prepárate. ¡Por Hidalgo
City!
El superhéroe retrocede su puño derecho animado de
fondo por los gritos de toda la gente asombrada por la dedicación y fortaleza de
su gran salvador. Inclina ligeramente el cuerpo hacía atrás, aprieta los puños
y se abalanza hacía adelante acelerando, al principio como una flecha, luego
como una bala para impactar en la máscara del villano que estaba a unos metros
de distancia. El villano ve como su final se acerca entre parpadeo y parpadeo.
Entonces el superhéroe de verde y plata cae al suelo
con una mancha roja en la frente. Se desliza por el asfalto como un peso
muerto, mientras lo rojo de su frente se empieza a extender formando un charco
cada vez más grande.
Todo el mundo se queda perplejo, cuando llega el
sonido de una lejana detonación.
-
¿Qué? –dice de forma apenas audible-
Se gira el enmascarado a tiempo de ver un reflejo en
una distante azotea que desaparece enseguida. Toca rápidamente un auricular en
su oreja izquierda.
-
¿Pero cómo?
-
Un disparo y listo –responde una voz
distorsionada por la transmisión-.
-
¿Con un tiro has matado al mayor
superhéroe de esta ciudad?
-
Hazlo simple chaval. Hazlo simple.
No hay comentarios:
Publicar un comentario