martes, 18 de agosto de 2015

AMS

Llevo luchando contra el monstruo que ha poseído a mi hermano incontable tiempo.

Es un ser que clavo sus asquerosas raíces en él, cambiándole por completo y haciéndole un siervo de sus continuos deseos.

Es una plaga mundial, de eso no hay duda, lo empecé a ver en sus compañeros, pero creí que mi hermano podría salvarse y me equivoque, pues tienen un poder que cuantos más se juntan, más fácil les resulta que caigan presos de estos horribles monstruos.
 
La vida ya no es sencilla en casa. Mis padres no se dan cuenta, porque cuando ellos están delante, el ser relaja su influencia y permite actuar como una persona normal, con conversaciones y acciones que no se distinguirían de cualquiera que no estuviera poseído.



Pero vamos al principio de todo, cuando llego el fatídico día en que ese monstruo entro en mi vida. Fue en el cumpleaños de mi hermano. El estaba muy alegre y contento, era su cumple, no podía disimular su felicidad. Pero sus amigos le trajeron un regalo que lo cambiaría todo. Estaba envuelto en papel azul, en una caja y al abrirlo se emociono mucho, yo creo que sin saber realmente que era. Sus amigos enseguida se delataron, diciéndole que ya era uno de ellos, que por fin estarían todos juntos en no sé qué condenado grupo. Yo no tenía ni idea de cómo se llamaba ese engendro, solo acerté a ver que en la caja ponía AMS.

Desde ese día no fue el mismo, al principio parecía que tenía una ligera influencia sobre él, y se le veía feliz. Poco a poco eso cambio y ahora no puede estar ni un momento sin su AMS.

La vida dejo de ser tan divertida, su seriedad, sus malos modos, ya nada recordaba a la jovial persona que conocí.

Tenía que averiguar más sobre ese AMS.

 
 
Al principio pensé que sería Asociación de Monstruos Secuestradores. Pero nada de eso parecía tener sentido. Así que acudí a mis amigos y a varios les había sucedido lo mismo que a mí con sus hermanos.

El ataque de los monstruos era un hecho. Aun así no podíamos hacer nada, pues parece que AMS si era su nombre, ya que a mis amigos sus monstruos tenían otra palabra distinta en la caja ZT, PER, ESI y cosas que no tenían sentido para nosotros.

Pronto empezamos a reunirnos en los ratos libres para planear nuestro próximo movimiento. Deberíamos averiguar cuando eran más vulnerables AMS y los otros, y como lograríamos cortar la conexión con nuestros seres queridos.

En ese momento no lo sabíamos, pero desvincular a alguien del monstruo tenía consecuencias terribles y hacía que esa gente se volviera loca.

Fue mi amiga Clara la que consiguió destruir al UMI de su hermano, y el resultado fue terrorífico. Parece ser que al cortar la conexión a su hermano, este enloqueció y empezó a chillar, a patalear y solo la intervención de sus padres la salvo, no sin que estos la obligarán a cumplir un duro castigo.

Aprendimos algo valioso de aquello, pero nos quedamos sin un miembro del grupo. Fue un alto coste, no podíamos permitirnos más errores como ese.
 


Yo investigue por mi cuenta, pero AMS no soltaba a mi hermano nunca, incluso en la comida estaba pegado a él, o muy cerca. Cuando salía, cuando estudiaba, siempre estaba en contacto o no muy lejos de su persona.

 

Entonces una esperanza surgió, un día golpeo a AMS y este no pareció inmutarse, se que suena grave, si un golpe no le afecta, será indestructible. Eso no importaba, por primera vez le vi maltratarlo, decía que su AMS no podía conectarse con los otros, mientras lo golpeaba repetidas veces. Incluso lo lanzó contra la cama y se fue enfadado.

Yo no sabía qué hacer, ir a por mi hermano y ayudarle para que lo dejara o intentar hacer desaparecer a ese demonio.

La duda me asalto, y de esta pase al miedo, tengo que admitirlo, tuve miedo de entrar allí solo, sin nadie. ¿Y si me atacaba? Había aguantado varios golpes sin verse afectado. O peor aún, ¿y si me poseía a mi? No. ¡NO! Tenía que hacerlo, daba lo mismo que me pasará, tenía que ayudar a mi hermano, quizá si sobrevivía podría dar con la clave para ayudar a otros.

Entre despacio en la habitación, procurando no hacer ruido, pegado a la pared. Quería sorprenderlo, que no tuviera tiempo de huir o defenderse. Salí de detrás de la pared rápidamente hacía la cama, esperando sorprenderlo de espaldas, pero no fue así, estaba de cara, sin inmutarse, mirándome. Alargue la mano y lo cogí, me dispuse a llevarlo a la ventana y tirarlo, solo sería un segundo, abrirla y lanzarlo lejos, no regresaría, seguro.

Cuando abrí la ventana, sonó la puerta detrás, mi hermano, me grito que iba a hacer al ver mi posición de lanzamiento, me dijo que no lo hiciera, que lo dejara en paz, que era su AMS. Yo trate de explicarle que era por su bien, pero me lo arrebato de la mano y furioso me echo de su habitación. Estuvo un día sin hablarme. Al menos no paso lo que con el hermano de Clara.

A partir de entonces ya no prescindía de AMS para nada, en el sofá, en la cama. Incluso cuando tenía que alimentarse el monstruo, estaba a su lado. Poco margen tenía para lograr mi objetivo.

Intente acudir a mis padres, pero son demasiado mayores para asumir lo que pasaba, preferían hacer oídos sordos. ¿Como no podía darse cuenta de lo que estaba pasando? ¿Acaso AMS les tenía cegados de alguna forma? Si fuera así, yo no tenía más ayuda que la que mis podían proporcionar mis amigos.
 


Los días pasaban, y nada destacaba ya entre ellos. La misma rutina, los mismos pasos, no solo mi hermano, sino todos los poseídos por los monstruos. Mis amigos y yo no habíamos podido indagar en que era lo que deseaban, que necesitaban, o porque hacían esto. Quizá si lo supiéramos tendríamos la posibilidad de convencerles con algún trato. Las ideas surgieron que si era porque en esa edad se producían más hormonas, o para tener un ejército de conquista y mientras están durmientes.

No podía dormir bien, me despertaba constantemente, y aunque me monte un puesto de guardia por la noche, no fuera ese el día que se alzarán, tampoco me sentía seguro en mi propia casa.

 
 
Mal día para nosotros, uno de los miembros del grupo ha cogido un monstruo y ha estado con él toda la tarde. Parecía feliz, como mi hermano al principio, pero nos ignoraba a todos, y cada vez que tratábamos de separarle de él, renegaba y se apartaba para seguir en contacto. No hay duda, han extendido sus tentáculos más allá, quieren poseernos a todos, o ya nos consideran una amenaza suficientemente fuerte como para dominarnos a nosotros también.


 
Las dudas me asaltan, quiero hacer algo, pero tengo miedo de que pase lo mismo que con Clara.

Las opciones se están agotando, ya no estamos a salvo. Tampoco sé muy bien cómo luchar contra ellos. Si uno de nosotros cae presa de sus tentáculos tan fácilmente, que esperanza tenemos los demás. Veo un oscuro futuro.
 


Se me ha ocurrido una gran idea, voy a hacer un monstruo de mentira y lo voy a usar como todos los poseídos, quizá si piensan que soy uno de ellos compartan su información. Mi hermano siempre dice que se comunica con sus amigos atreves del monstruo. Puede que la clave para vencerlos sea esa, infiltrarse entre sus filas y descubrir sus secretos.

Nada funciona. He probado a ir con el símil de monstruo y actuar como ellos, pero no me hablan, me ignoran, incluso se ríen de mi por decir que es uno de los suyos. Deben tener algún tipo de mente colmena o código que no oigo para identificarse.



Estoy desesperado, ha pasado mucho tiempo y no he avanzado nada, incluso he perdido a más amigos en el proceso. Esta es una invasión silenciosa.
 


He descubierto porque mis padres no muestran reacción ante los monstruos, ellos también están poseídos, no como mi hermano, parece que sobre ellos solamente ejercen un leve control, deben ser la mano de obra para realizar los planes y por eso les controlan más de cerca. Pero al igual que mi hermano, nunca se van demasiado lejos de los tentáculos de sus monstruos.
 
No lo aguanto más, tengo que hacer algo. Pienso aprovechar cuando mi hermano vaya al baño y su monstruo este alimentándose, es el tiempo más largo en el que están separados. Voy a coger un martillo y cuando salga al baño, entrare rápidamente y tratare de destruirlo para siempre, puede que se vuelva loco, pero no veo otra salida.



¡Ahora! Ya cerró la puerta, voy rápido a su habitación, no hay tiempo para entrar con cautela. Allí esta, lo cojo y lo tiro al suelo.

-          ¡Esto lo hago por ti hermano! ¡Te recuperare!

Justo en ese momento vuelve del baño y al verme con el martillo en alto y su monstruo en el suelo se dirige raudo hacía mí y me agarra la mano, me quita el martillo con una fuerza descomunal y me dice que me voy a enterar. Temo mi fin, solo puedo hacer una última cosa y rezar para que funcione. Grito:

-          ¡Mama! Rober me está pegando.

Todo se queda en silencio durante unos segundos que parecen horas.

-          ¡Rober! Deja en paz a tu hermano

-          Pero es que me iba a romper el Smartphone cuando estaba hablando por Facebook.

-          Pasas mucho tiempo con el móvil, haz un poco de caso a tu hermano pequeño.

-          ¡Pero que quería destrozarlo con un martillo! ¡Y el otro día casi me lo tira por la ventana! Que es nuevo, no tiene ni dos semanas.

-          Cariño, Juan solo tiene 5 años y estará celoso, deberías hacerle más caso, que desde que tienes móvil nuevo ya no juegas con él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario