Es
un ser que clavo sus asquerosas raíces en él, cambiándole por completo y
haciéndole un siervo de sus continuos deseos.
Es
una plaga mundial, de eso no hay duda, lo empecé a ver en sus compañeros, pero
creí que mi hermano podría salvarse y me equivoque, pues tienen un poder que
cuantos más se juntan, más fácil les resulta que caigan presos de estos
horribles monstruos.
La vida ya no es sencilla en casa. Mis padres no se dan cuenta, porque cuando ellos están delante, el ser relaja su influencia y permite actuar como una persona normal, con conversaciones y acciones que no se distinguirían de cualquiera que no estuviera poseído.
Pero
vamos al principio de todo, cuando llego el fatídico día en que ese monstruo
entro en mi vida. Fue en el cumpleaños de mi hermano. El estaba muy alegre y
contento, era su cumple, no podía disimular su felicidad. Pero sus amigos le
trajeron un regalo que lo cambiaría todo. Estaba envuelto en papel azul, en una
caja y al abrirlo se emociono mucho, yo creo que sin saber realmente que era.
Sus amigos enseguida se delataron, diciéndole que ya era uno de ellos, que por
fin estarían todos juntos en no sé qué condenado grupo. Yo no tenía ni idea de
cómo se llamaba ese engendro, solo acerté a ver que en la caja ponía AMS.
Desde
ese día no fue el mismo, al principio parecía que tenía una ligera influencia
sobre él, y se le veía feliz. Poco a poco eso cambio y ahora no puede estar ni
un momento sin su AMS.
La
vida dejo de ser tan divertida, su seriedad, sus malos modos, ya nada recordaba
a la jovial persona que conocí.
Tenía
que averiguar más sobre ese AMS.
Al
principio pensé que sería Asociación de Monstruos Secuestradores. Pero nada de
eso parecía tener sentido. Así que acudí a mis amigos y a varios les había
sucedido lo mismo que a mí con sus hermanos.
El
ataque de los monstruos era un hecho. Aun así no podíamos hacer nada, pues
parece que AMS si era su nombre, ya que a mis amigos sus monstruos tenían otra
palabra distinta en la caja ZT, PER, ESI y cosas que no tenían sentido para
nosotros.
Pronto
empezamos a reunirnos en los ratos libres para planear nuestro próximo
movimiento. Deberíamos averiguar cuando eran más vulnerables AMS y los otros, y
como lograríamos cortar la conexión con nuestros seres queridos.
En
ese momento no lo sabíamos, pero desvincular a alguien del monstruo tenía
consecuencias terribles y hacía que esa gente se volviera loca.
Fue
mi amiga Clara la que consiguió destruir al UMI de su hermano, y el resultado
fue terrorífico. Parece ser que al cortar la conexión a su hermano, este
enloqueció y empezó a chillar, a patalear y solo la intervención de sus padres
la salvo, no sin que estos la obligarán a cumplir un duro castigo.
Aprendimos
algo valioso de aquello, pero nos quedamos sin un miembro del grupo. Fue un
alto coste, no podíamos permitirnos más errores como ese.
Yo
investigue por mi cuenta, pero AMS no soltaba a mi hermano nunca, incluso en la
comida estaba pegado a él, o muy cerca. Cuando salía, cuando estudiaba, siempre
estaba en contacto o no muy lejos de su persona.
Entonces
una esperanza surgió, un día golpeo a AMS y este no pareció inmutarse, se que
suena grave, si un golpe no le afecta, será indestructible. Eso no importaba,
por primera vez le vi maltratarlo, decía que su AMS no podía conectarse con los
otros, mientras lo golpeaba repetidas veces. Incluso lo lanzó contra la cama y
se fue enfadado.
Yo
no sabía qué hacer, ir a por mi hermano y ayudarle para que lo dejara o
intentar hacer desaparecer a ese demonio.
La
duda me asalto, y de esta pase al miedo, tengo que admitirlo, tuve miedo de
entrar allí solo, sin nadie. ¿Y si me atacaba? Había aguantado varios golpes
sin verse afectado. O peor aún, ¿y si me poseía a mi? No. ¡NO! Tenía que
hacerlo, daba lo mismo que me pasará, tenía que ayudar a mi hermano, quizá si
sobrevivía podría dar con la clave para ayudar a otros.
Entre
despacio en la habitación, procurando no hacer ruido, pegado a la pared. Quería
sorprenderlo, que no tuviera tiempo de huir o defenderse. Salí de detrás de la
pared rápidamente hacía la cama, esperando sorprenderlo de espaldas, pero no
fue así, estaba de cara, sin inmutarse, mirándome. Alargue la mano y lo cogí,
me dispuse a llevarlo a la ventana y tirarlo, solo sería un segundo, abrirla y
lanzarlo lejos, no regresaría, seguro.
Cuando
abrí la ventana, sonó la puerta detrás, mi hermano, me grito que iba a hacer al
ver mi posición de lanzamiento, me dijo que no lo hiciera, que lo dejara en
paz, que era su AMS. Yo trate de explicarle que era por su bien, pero me lo
arrebato de la mano y furioso me echo de su habitación. Estuvo un día sin
hablarme. Al menos no paso lo que con el hermano de Clara.
A
partir de entonces ya no prescindía de AMS para nada, en el sofá, en la cama.
Incluso cuando tenía que alimentarse el monstruo, estaba a su lado. Poco margen
tenía para lograr mi objetivo.
Intente
acudir a mis padres, pero son demasiado mayores para asumir lo que pasaba,
preferían hacer oídos sordos. ¿Como no podía darse cuenta de lo que estaba
pasando? ¿Acaso AMS les tenía cegados de alguna forma? Si fuera así, yo no
tenía más ayuda que la que mis podían proporcionar mis amigos.
Los
días pasaban, y nada destacaba ya entre ellos. La misma rutina, los mismos
pasos, no solo mi hermano, sino todos los poseídos por los monstruos. Mis amigos
y yo no habíamos podido indagar en que era lo que deseaban, que necesitaban, o
porque hacían esto. Quizá si lo supiéramos tendríamos la posibilidad de
convencerles con algún trato. Las ideas surgieron que si era porque en esa edad
se producían más hormonas, o para tener un ejército de conquista y mientras
están durmientes.
No
podía dormir bien, me despertaba constantemente, y aunque me monte un puesto de
guardia por la noche, no fuera ese el día que se alzarán, tampoco me sentía
seguro en mi propia casa.
Mal
día para nosotros, uno de los miembros del grupo ha cogido un monstruo y ha
estado con él toda la tarde. Parecía feliz, como mi hermano al principio, pero
nos ignoraba a todos, y cada vez que tratábamos de separarle de él, renegaba y
se apartaba para seguir en contacto. No hay duda, han extendido sus tentáculos
más allá, quieren poseernos a todos, o ya nos consideran una amenaza
suficientemente fuerte como para dominarnos a nosotros también.
Las
dudas me asaltan, quiero hacer algo, pero tengo miedo de que pase lo mismo que con
Clara.
Las
opciones se están agotando, ya no estamos a salvo. Tampoco sé muy bien cómo
luchar contra ellos. Si uno de nosotros cae presa de sus tentáculos tan
fácilmente, que esperanza tenemos los demás. Veo un oscuro futuro.
Se
me ha ocurrido una gran idea, voy a hacer un monstruo de mentira y lo voy a usar
como todos los poseídos, quizá si piensan que soy uno de ellos compartan su
información. Mi hermano siempre dice que se comunica con sus amigos atreves del
monstruo. Puede que la clave para vencerlos sea esa, infiltrarse entre sus
filas y descubrir sus secretos.
Nada
funciona. He probado a ir con el símil de monstruo y actuar como ellos, pero no
me hablan, me ignoran, incluso se ríen de mi por decir que es uno de los suyos.
Deben tener algún tipo de mente colmena o código que no oigo para
identificarse.
Estoy
desesperado, ha pasado mucho tiempo y no he avanzado nada, incluso he perdido a
más amigos en el proceso. Esta es una invasión silenciosa.
He
descubierto porque mis padres no muestran reacción ante los monstruos, ellos
también están poseídos, no como mi hermano, parece que sobre ellos solamente
ejercen un leve control, deben ser la mano de obra para realizar los planes y
por eso les controlan más de cerca. Pero al igual que mi hermano, nunca se van
demasiado lejos de los tentáculos de sus monstruos.
No lo aguanto más, tengo que hacer algo. Pienso aprovechar cuando mi hermano vaya al baño y su monstruo este alimentándose, es el tiempo más largo en el que están separados. Voy a coger un martillo y cuando salga al baño, entrare rápidamente y tratare de destruirlo para siempre, puede que se vuelva loco, pero no veo otra salida.
¡Ahora!
Ya cerró la puerta, voy rápido a su habitación, no hay tiempo para entrar con
cautela. Allí esta, lo cojo y lo tiro al suelo.
-
¡Esto lo hago por ti hermano! ¡Te
recuperare!
Justo
en ese momento vuelve del baño y al verme con el martillo en alto y su monstruo
en el suelo se dirige raudo hacía mí y me agarra la mano, me quita el martillo
con una fuerza descomunal y me dice que me voy a enterar. Temo mi fin, solo
puedo hacer una última cosa y rezar para que funcione. Grito:
-
¡Mama! Rober me está pegando.
Todo
se queda en silencio durante unos segundos que parecen horas.
-
¡Rober! Deja en paz a tu hermano
-
Pero es que me iba a romper el
Smartphone cuando estaba hablando por Facebook.
-
Pasas mucho tiempo con el móvil, haz un
poco de caso a tu hermano pequeño.
-
¡Pero que quería destrozarlo con un
martillo! ¡Y el otro día casi me lo tira por la ventana! Que es nuevo, no tiene
ni dos semanas.
-
Cariño, Juan solo tiene 5 años y estará
celoso, deberías hacerle más caso, que desde que tienes móvil nuevo ya no
juegas con él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario